viernes, 21 de abril de 2017

Las plazas de Oñate, los mejores sitios para ligar

Aunque en primavera el clima fluctúa algunos meses entre los extremos más absolutos del frío y el calor, se puede decir que a mediados de abril el tiempo ya nos ha dado algunas alegrías en Oñate, dejando algunos días de calor agradable e incluso intenso, y que ya esperamos que vaya mejorando poco a poco hasta alcanzar la amabilidad propia de la estación. El mejor momento, amigos creedme, para visitar la ciudad y, por qué no, echarse novia.

Encontrar pareja en esta villa está muy relacionado con el buen tiempo, y en un momento os explico por qué. Aunque el plan de urbanismo nacional implica hacer peatonal en lo posible los cascos antiguos de las ciudades, en Oñate fuimos un poco más allá, y el año pasado se hizo un gran esfuerzo por evitar que los coches accedieran directamente al casco antiguo, tomando una serie de medidas que libraban del transporte privado, y en muchos casos también del público, a la gran mayoría de la zona histórica de nuestra ciudad. La empresa tuvo tantos adeptos como detractores, pero aparte de alabanzas y críticas, el resultado fue que muchas hermosas plazas de la urbe quedaron libres de humo y tráfico rodado.


Y aunque parezca increíble, eso, unido al buen tiempo, es una enorme ventaja a la hora de ligar en Oñate. A partir de entonces, esas plazas empezaron a llenarse de gente joven, que quería encontrar un lugar donde pasarlo bien a salvo de coches y sin tener que desplazarse a las afueras, y allí encontraron el lugar perfecto. Bien es cierto que muchas han sido las ocasiones en que a causa de los botellones que montan, se han producido altercados con los vecinos, cómo no podía ser de otra manera; pero nada grave ni irremediable, por suerte.

Y con esa gente joven, llegaron, por supuesto, las porno jovencitas. No sé si para vosotros esas dos palabras significan algo, pero para mí son la esencia de las relaciones esporádicas que todo hombre quiere tener alguna vez, antes de echarse novia formal. Estas chicas llegan con sus ropas más sexys, sus posturas más eróticas, y encima alguna que otra se une al botellón, y acaba borracha y pidiendo guerra a gritos, ¿cómo te vas a negar?

En poco más de un mes celebraremos la fiesta del Corpus Christi, que es todo un acontecimiento en Oñate, reconocido en el país entero. Si queréis comprobar todo lo que os he comentado, acercaos por aquí y salid de ligue; lo más raro será que no pilléis nada.

martes, 28 de febrero de 2017

Si viajas hasta Oñate, ya nunca te querrás ir


La muy noble y leal villa de Oñate (u Oñati, en euskera) se encuentra situada en la provincia de Guipúzcoa, en el sudoeste cerca de Álava,  y a tan sólo 73 kilómetros de San Sebastián, capital de la provincia. Sus gentes, entre las que me incluyo, usan el gentilicio de oñacino, oñatiense u oñatierra, y como comprenderéis no podemos estar más orgullosos de nuestra tierra.

Desde una villa de señores hasta los titulares de un condado, Oñate es nombrada en la historia de España desde el siglo XIII. La familia Guevara ostentó el poder durante más de siete siglos, pero al anexionarse el condado a la provincia de Guipúzcoa tras la supresión de los derechos feudales, pasaron de ser vasallos del reino de Navarra al reino de Castilla, y dejó de gobernar en la ciudad. Así, nos convertimos en meros ciudadanos del reino.

Oñate es rica en edificios culturales, siendo nuestra joya de oro la Universidad Sancti Spiritus, construida en el siglo XVI, de estilo renacentista y fundada por el obispo Rodrigo Mercado de Zuazola, natural de Oñate. Es el edificio de su estilo más importante de todo el País Vasco, y durante algunos siglos fue la única Universidad de la comunidad; sus más grandes joyas arquitectónicas son el claustro y la capilla interiores, que son una belleza.

No quiero que este blog sea como una guía de turismo, pero es que para mí es tan obvio que si vienes a Oñate, ya nunca querrás irte, que comprendo que no pueda ser así para todo el mundo. Podría hablaros de su buen clima, algo húmedo pero no demasiado frío, o de sus bellos paisajes rodeados de montañas como el Parque Nacional de Aizcorri. De sus obras arquitectónicas, como el Santuario de Aránzazu, donde se venera a nuestra patrona, o de sus tesoros naturales, como las Cuevas de Arrikrutz, un tesoro subterráneo de incalculable valor. Pero al final, acabaría sonando precisamente como una guía de turistas.

Así que lo os propongo, sin ninguna duda, es que vengáis por aquí. Toda esta información está muy bien si lo que deseáis es haceros una ruta turística en un viaje programado, pero si queréis venir a la aventura, no os preocupéis, porque seguro que encontráis un montón de cosas por hacer, un montón de lugares que visitar, y un montón de amigos por conocer. Porque, ¿no os lo he dicho? En Oñate nos encanta recibir a los viajeros, está en nuestro espíritu ascentral; y tantos años de recibir peregrinos en nuestras numerosas ermitas nos habrán servido de algo, ¿no creéis?

Os espero con los brazos abiertos, y también con un buen vaso de zurito (no esperéis más para saber qué es eso, os aseguro que os encantará, jajaja).